Proceso Honey

Proceso Honey

Si alguna vez te has preguntado por qué hay cafés que saben más dulces, más complejos o más afrutados que otros, la respuesta está en el proceso. El proceso Honey es uno de los más fascinantes del mundo del café especial — y es el que usamos en FEM Café.

¿Qué es el proceso Honey?

Cuando el caficultor cosecha la cereza de café, tiene básicamente tres caminos: lavarla completamente (proceso lavado), dejarla secar con toda la pulpa (proceso natural) o hacer algo intermedio. Ese intermedio se llama Honey.

En el proceso Honey, se retira la cáscara exterior del fruto pero se deja una capa de mucílago — esa sustancia viscosa, dulce y pegajosa que rodea el grano — adherida al grano durante el secado. Esa miel natural (de ahí el nombre "honey") es la que transforma el sabor final de la taza.

Tipos de proceso Honey

  • Yellow Honey: Se deja poca miel, secado más rápido. Sabor más limpio y cítrico.
  • Red Honey: Más miel, secado más lento. Mayor dulzura y cuerpo.
  • Black Honey: Casi todo el mucílago, secado muy controlado. Intensidad máxima de dulzura y fruta.

¿Qué produce en la taza?

El proceso Honey da como resultado un café con mayor dulzura natural, notas a frutos rojos, un cuerpo más sedoso y una acidez más suave y redonda comparada con un lavado tradicional. Es el punto intermedio perfecto para quienes quieren explorar sin irse a los extremos.